THE HANGMEN: COMBUSTIÓN SÓNICA.-

 


     De esas bandas que vas cogiendo referencias hasta que una noche te acercas a verles en directo porque pasan por tu ciudad. Y no defraudan. Son certeros, saben lo que es trabajar esto del rock en salas pequeñas, ese es su circuito y mejor, quedarse en estajanovistas proletarios donde cada concierto debe de convertirse en una combustión sónica, sin apenas alardes, sólo aquellos que son precisos para redondear el tema que en su momento grabaron en el estudio.
 Supervivientes de sí mismos nacidos en plena vóragine del grunge y en el mismo saco de gente como Social Distortion o Supersukers acabaron por ser anónimos, una banda más y cayeron en el olvido. Pero la entrada del nuevo siglo les dio energías suficientes para reestructurar el grupo y acercar las fronteras sonoras entre el punk más kinki y el rock más contundente.
 The Hangmen resurgen de unas cenizas tóxicas y en el verano de 2000 lanzan Metallic I.O.U. Con una perspectiva sobria y callejera, las ideas que conforman este disco les dio el espaldarazo claro para seguir en la brecha, un punto de inflexión que se vería recogido en un directo interesante y que aúna esfuerzos de sus escasas obras anteriores, buen inicio para repasar una trayectoria discográfica sólida, escasa pero contundente y desarrollada con excelente pericia.
 Bryan Small el guitarrista y vocal principal del grupo que está hecho a imagen y semejanza suya, y desde comienzos del siglo con Agelique Congleton en el bajo y partes vocales, conforman el núcleo, digamos duro o lineal, de Los Verdugos, sin embargo Jimmy James en la guitarra eléctrica y voz, estará en sus comienzos pero diversas cuestiones le acabaran apartando de la banda y como el Guadiana, reaparecerá para formar una muy encomiable faena de tándem guitarrero con Small.






Bent

 
WE VE GOT BLOOD ON THE TOES OF OUR BOOTS.- Agosto de 2002.-


 Grabado un año antes, Bryan Small quiso grabar un directo con parte del material de sus 2 anteriores trabajos. Y con algunos cambios, como el batería Gino Guerrero que no está y en su lugar ocupa las baquetas un más que correcto Todd Haney.
 Desglosan casi todos los temas de su primigenio álbum de debut salvo un par de temas y del siguiente: Metallic I.O.U. incluyen I Luv U, Bent y Downtown de un total de 15 cortes.
 Tras una introducción alborotadora, descargan sin más Last Drive y Coal Mine demostrando su fortaleza, a fin de cuentas juegan en casa. Las raíces blues electrificadas se posan en canciones como Walking In The Woods, Tell Me.
 I Luv U es uno de esos escasos momentos de calma, también para el grupo junto a Bent, que acabará convirtiéndose en un clásico del grupo; el rock sin filtros y armónica de por medio en Desperation Town, y en My Way a mí me da un ramalazo a The Stooges, quizás un homenaje de los angelinos.
 Destacar también el tempo medio Rotten Sunday con su potente riff y la sutileza que estilan en Kiss From You y 
 Over For You con una armónica que deja un rock con tintes clásicos, como The Hangmen reivindica en este excelente álbum.



Big Red Rooster


 Vísperas de Navidad.- No sé si compré el disco antes de verlos o viceversa. En cualquier caso el cierre del tour tenía su parada en Madrid, en una sala céntrica del foro, una ratonera donde debes de colocarte en primera fila si quieres ver y observar los movimientos de los músicos.
 Entre medias sacaron dos trabajos: Loteria en abril del 2004 y en junio del 2007 In The City, donde parte de la actuación era sacada de dichos álbumes. 
 Su arrogante puesta en escena casaba muy bien con su sonido contundente. Riffs limpios y reconocibles, rock de garito nocturno, de saber a qué público va destinado su concepto musical. Y no defraudan. 
 Bryan Small es el alma del grupo. Un excelente frotman para los ángelinos sacando ese sonido cavernoso y sucio, con los riffs precisos y la voz acorde con su postureo, para nada irreverente, pose callejera...
 Verles en directo significa un tributo al rock más conciso.
 Discográficamente hablando yo saltaría unos años más adelante, con Ron Heathman en la guitarra eléctrica y voz y ya con lo que pudiéramos llamar la formación clásica de The Hangmen, pues recupera a Dino Guerrero en la batería. Pasará algún tiempo hasta que recuperen en las baquetas a Jorge E. Deguster y sobre todo al magistral Jimmy James en la otra guitarra eléctrica.



Drink Smoke



EAST OF WESTERN.- Mayo de 2012.-
 

 Pese a llevar años en esto de la música siguen siendo fieles a un sonido y desde luego apenas conocido. Son de esas bandas para público escaso y lo dicho mucho antes, unos estajanovistas en esto del rock.
 El guitarrista durante 21 años en The Supersukers Ron Heathman está con ellos y graba en dicho álbum, fallecido en agosto de 2020. Aquí le da un poso de buen hacer junto a Bryan Small y la conjunción rítmica con Angelique Congleton y Guerrero.
 Abren con el single Homesick Blues y lo hacen sin piedad alguna, un trallazo en toda regla; pero la línea general del trabajo se medirá en los medios tempos que atesora: I´m Your Man con un solo a cargo de Heathman o en la bella Had A Girl donde baja la intensidad sonora para aumentar la cuestión emocional. Un tema destacado sin duda por el aire misterioso que desprende a lo largo de su ejecución, Drin Smoke, de lo mejor del álbum. Luego cuentan con historias que sabes vas a perder, Betrayed y el slide de Heathman que deja el toque country lleno de buen gusto, parece mentira, pero saben ser sutiles cuando se lo proponen en el medio tempo. 
 Entre la decena de canciones componen un tándem punk/rock con temas corrosivos, sean Railroad Man y en cuestiones oscuras y neblina nocturna: Big Red Rooster, vicioso y repetitivo, lleno de malas intenciones pero que es otra de las joyas del disco.
 También hay tiempo para una adaptación, en esta ocasión se trata de She Cracked de Jonathan Ritchman, un toque muy Stooge. El espacio para un sublime Small en la balada que se marca al cierre, Haunted, intimista y sincero.
 

Haunted


 
Fieles a una línea.- Que sigan en activo y eso que se formaron en Los Ángeles en 1986 y sobrevivan el primer cuarto de siglo XXI, tiene su aquel. Varias décadas después siguen defendiendo en directo el sonido sucio y lleno de combustible necesario para seguir reivindicando el rock de taberna donde ellos son unos reyes, quizás lo de ratón entero en vez de cola de león.
 Fieles a una línea de creación y con Brian Small al frente junto a la inseparable Angelique Conglenton, han construido una trayectoria discográfica interesante y siempre que uno pueda, se acerca a sus conciertos que jamás defraudan.
 Ese rock and roll irreverente que sale como humo de las alcantarillas, grupo de asfalto, urbano, con un punto aún de rebeldía encomiable a su edad, germina siempre en una arrogancia interesante.
 Con el paso de lo años han añadido matices a su irrefrenable toque sucio. Small prosigue con su carisma en el escenario, nada está impostado, su voz y el rasgueo de la guitarra eléctrica refuerza ese sonido descarnado y profundo.
 La 2ª vez que les vi no me defraudaron en ningún momento.  Era 2013 y venían a la presentación de East Of Western que llevaba más de un año en el mercado. Ya contaban con Jimmy James en la guitarra eléctrica y voces, y aquello sumaba bastante a lo cosechado en el estudio de grabación.
 De esta 2ª ocasión que vi a los angelinos, me quedaron ganas de seguirles en su trayectoria discográfica, entonces escasa de mi parte, aunque ellos tampoco eran pródigos en pasar por el estudio, más atentos a largos tours que a la llamada de las musas, especialmente en su cabeza pensante Bryan Small compositor del grupo.
 Consolidado el grupo al parecer ya de manera consistente, sobre todo si tenemos en cuenta la buena base que articularon en la 1ª década del este siglo XXI con Metallic I.O.U - 2000, Loteria - 2004 In City - 2007 ; tras el buen sabor de boca de su último disco pasados un lustro, se toman su tiempo, 9 años exactamente para descargar un luminoso Cactusville - 2019 con lo que parece el cuarteto asentado en miembros reconocibles como Jimy James en la guitarra eléctrica y el consistente Disguster en las baquetas.
 Siguen consolidando ese sonido sucio de punk-rock callejero con lo más excelso de sus raíces americanas.


Man In Black´s Hand


CACTUSVILLE.- Junio de 2019.-

 En poco más de media hora despachan un álbum que con escasas escuchas te acaba entrando perfectamente en los conductos auditivos. 
 Incluso en esta ocasión se permiten en diferenciar los dos lados del trabajo, con un remanente de abundante rock callejero en sus 5 primeros temas, a modo de una cara A, con ese inicial Cactusville a la que siguen en un grado de buen hacer y la madurez que ha llegado a canciones con títulos tan certeros como Lookin´For Blood o el magnífico Man In Black´s Hand elegido a modo de single y avanzadilla del disco en cuestión, en lo que parece un homenaje a Johnny Cash.
 Los dos temas siguientes siguen en la corriente roquera, transitan caminos polvorientos, áridos de esperanza en la búsqueda constante de alguna luz que nos guíe en un mundo incierto. 
 Los senderos de la denominada americana se asoman a esta digamos 2ª parte del disco. Por aquí transcurren esas melodías que Bryan Small tiene en su cabeza y que las transforma en canciones más arraigadas a la tierra. Con más sosiego y no exento de buena precisión se descargan 4 temas con aromas rupestres donde las guitarras eléctricas son protagonistas, ya sean en Cold Memory, la dulce Don´t Count Me Out, la intimista Black Boots y las guitarras acústicas toman el mando en la sosegada Don´t Look Back para cerrar el trabajo.
 Quizás necesite más de una escucha para que el disco acabe atrapando, sobre todo si estamos acostumbrados a ese sonido sucio, roquero y de alcantarilla que The Hangmen nos tiene acostumbrados, pero el proceso de maduración de una banda de culto como ellos bien se merecen el esfuerzo.


Midnight Riders
 

 40 aniversario.- Marcados por la fidelidad a un estilo y forma de encarar el rock, los angelinos venían de nuevo en un extenso tour por España. No se debía desaprovechar la oportunidad de verles en acción, 4 décadas en la brecha, con sus picos de sierra, pero fieles a un toque sucio muy urbanita.
 Repasaron su larga discografía, añadieron algún tema nuevo como Real Blues y aprovecharon para mostrarnos la adaptación de Russian Roulette de The Lords Of The New Church. Riffs claros y reconocibles y una máquina en la batería de Jorge Disguster que daba empaque a todo el sonido de la banda, con el buen tándem de Congleton en el bajo y el toque con steel guitar de James.
 Era la 3ª oportunidad que le veías en directo y no defraudaron, su rock contundente no exento de sutileza, una arrogancia correcta y una fiesta bien avenida.
 Todo queda refrendado por el último disco del grupo, Stories To Tell - 2023 donde mezclan a la perfección ese rock garagero con la chulería callejera en una decena de temas, matizando bastante más el sonido de sus guitarras y cuidando las melodías.


Boyou Moon


STORIES TO HELL.- Septiembre de 2023.-

  Parecen que van en la misma línea con la corrosiva Broken Heartand con la que abren el disco. Rock contundente, sin fisuras. El asunto da un salto cualitativo importante en el excelente  Mignight Riders con ese nuevo " toque  "  a la melodía como constante.
 Last Time aúlla sin tregua en los riffs guitarreros para igual que minutos antes dar otro salto a la intimidad, aquí en la introspectiva On The Outside y un reconocimiento muy suigéneris en el tema de John Fogerty: Sinister Purpose.
 Luego tengo algún tema favorito, el toque stoniano con coros satánicos en el magnífico Bayou Moon y esa armónica a cargo de  Jimmy James, ya digo, entre lo más granado de un escueto y pragmático disco. Por ahí anda la rasposa y urbanita Behind The Well.
 Con un sonido bien definido, con el toque a la guitarra rítmica y la voz de Bryan Small acometen el tema que da título al álbum, un rock cuajado como es Stories To Hell para seguir como martillos pilones picando fuerte en Hard Luck Jim y cerrar en caminos polvorientos, ellos tan dados a transitar por la línea fronteriza, ese medio tempo couyntry-rock, el excelente The Runnin´Kind con el que despiden el disco, dejando un buen sabor de boca y con ganas de repetir.

      Bryan Small: Voz y guitara eléctrica.
      Jimmy James: Guitarra eléctrica, armónica y voz.
      Angelique Congleton: Bajo y voz.
      Jorge E. Disguster: Batería y voz.


DISCOGRAFÍA SELECCIONADA

WE VE BLOOD ON THE TOES OF OUR BOOTS.- 2002

EAST OF WESTERN.- 2012

CACTUSVILLE.- 2019

STORIES TO HELL.- 2023




















 
 






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