THE HANGMEN: COMBUSTIÓN SÓNICA.-
De esas bandas que vas cogiendo referencias hasta que una noche te acercas a verles en directo porque pasan por tu ciudad. Y no defraudan. Son certeros, saben lo que es trabajar esto del rock en salas pequeñas, ese es su circuito y mejor, quedarse en estajanovistas proletarios donde cada concierto debe de convertirse en una combustión sónica, sin apenas alardes, sólo aquellos que son precisos para redondear el tema que en su momento grabaron en el estudio. Supervivientes de sí mismos nacidos en plena vóragine del grunge y en el mismo saco de gente como Social Distortion o Supersukers acabaron por ser anónimos, una banda más y cayeron en el olvido. Pero la entrada del nuevo siglo les dio energías suficientes para reestructurar el grupo y acercar las fronteras sonoras entre el punk más kinki y el rock más contundente. The Hangmen resurgen de unas cenizas tóxicas y en el verano de 2000 lanzan Metallic I.O.U. Con una perspectiva sobria y callejera, l...