ERIC SARDINAS: NO SOLTAR EL PASADO

  


 Gambling Man Blues



  Suena una guitarra slide donde unos dedos de su mano izquierda recorren de manera agresiva, casi cruel, el mástil, y de ahí surge un sonido polvoriento, un cruce caminos del más profundo Delta y la agonía de una vida en la carretera.
 Intensidad y directo lejos de cualquier nostalgia mal entendida y llevando el blues/rock a parámetros actuales, algo que debió de plantearse a finales de la década de los 90... y hasta hoy, y con una discografía muy escasa.
 Confeccionado un sonido clásico a través del dobro eléctrico, una de sus características es que es zurdo... pero toca con la diestra. ¡ Cosas ! Natural de Florida, Eric Sardinas, tuve el gusto de verle tocar por primera vez como telonero de la gira de Stevie Vai en noviembre de 2005, y su energía y diría que sobre actuación, estuvo muy bien. Corto de espacio, apenas 45 minutos, se presentó ante la hinchada madrileña lleno de ganas de agradas. Apenas dos años antes había publicado Black Pearls - 2003, lo que era su tercer álbum de estudio. Las ganas de verle de nuevo en directo, quedaron intactas. Y relativamente, no tardaría mucho, de nuevo en un noviembre, pero de 2009, ya en sala pequeña, a escasos metros de donde me posicioné y en formación de trío, se saborea mejor el sabor de ese blues rugoso, sucio, crudo, sin red, que Eric Sardinas hace gala, su música se convierte en carne y electricidad a partes iguales.
 Lo que podría ser una maldición lo de ser zurdo y tocar como diestro acabó siendo una bendición. La mano fuerte acabó en el diapasón, lo cual le inclina a doblar, sacudir las cuerdas como si llevaran polvo acumulado; la slide es una extensión del instinto que le atenaza y suelta a fuerza de notas, todo crece a medida de afinaciones abiertas mezcladas, un ataque fuerte y mucho control con la mano izquierda, para que las  notas griten, susurren o echen chispas, según requiera el tema, eso le convierte en un lenguaje propio y de quien es hoy un gran talento guitarrístico. Eric Sardinas, en realidad, atraviesa el blues.
 Hay que dejar claro algunas connotaciones cuando hablamos de Eric Sardinas. Publica Treat Me Rihgt - 1999 , toda una declaración de principios, pues su álbum de debut es en resumidas cuentas su directo en el escenario. Su figura estilada, su virtusismo  con el dobro electrificado, su sombrero de cowboy, de negro luciendo cuan luengas melenas y como pudiste observar la primera vez, un tatuaje en su espalda de una serpiente abrazada a un dobro;  un tipo que se curtió en la calle, con un padre cubano, de ahí ese apellido tan español, con sus venas siempre al límite, decide dejar la asoleada Florida para intercambiar rayos solares en Los Ángeles y hacer de un trío, musical, su vida.
 Ahí aparece con el tiempo Treat Me Right que coloca los cimientos sobre su futura y escasa obra. El espíritu blues/rocker inunda los surcos del disco, un 50% de temas propios y el otra adaptaciones, algunas obvias de gente como Howlin´Wolf, Muddy Wateres, Jhon Lee Hooker o Mississippi Fred McDowel y hasta una colaboración de Johnny Winter, al que teloneó en su momento en el tema Tired Of Trying, deja un disco moderno de un trío de blues poderoso bajo una supuesta  forma de clásica. 


Texola


 DEVIL´S TRAIN.- Agosto de 2001.- 

 No hace prisioneros, la slide recorre el mástil para el primer proyectil, ese contundente Piece Of Me y My Sweet Time.
 Hacer un instrumental creíble, no está a alcance de todos, pero Sardinas lo lleva a un boogie interesante, Texola, incluso lo destaco entre lo más interesante del disco.
 También puede dejar el trote y profundizar en el blues pantanoso: Killin Time Blues viene preñado de las esencias más puras; algún retoque y requiebro diferente en la sutil Country Mile.
 A mitad de camino, el álbum tiene 13 temas, aparece la sorpresa del guitarrista del Delta David Edwards para iniciar un dialogo con Sardinas en Gambling Man Blues, decir que es una joya es poco, simplemente lo que uno espera de un buen trabajo, sin duda. La voz la lleva el viejo bluesman, por supuesto... Como un tren de mercancias va en Devil´s Train, título del disco en cuestión. Acercándonos al final tenemos un nuevo instrumental, Sidewinder para que juegue a gusto Sardinas con el slide y el encanto arrullador para finalizar en paz: 8 Goin´South, una caricia que rompe con todo lo anterior y deja un buen sabor de boca.



Liar´s Dice Blues


 Entra en el circuito selecto.-  Para entendernos, no llenará estadios y probablemente poco le importe. Su estilo de música con el slide como aliado es crudo y le da un toque lujurioso, porque el aspecto de Sardinas se da a ello y de manera natural, no observo nada de pose de cara a la galería, simplemente le sale así.
 Y eso se traduce en sus grabaciones, su álbum Black Pearls- 2003 busca unas aristas muy cortantes, blues de acero contundente, dobro eléctrico echando chispas por los altavoces con una sección rítmica que le sigue como caballos desbocados pero simétricos en su obra, captura un dinamismo lleno de frescura que es lo que Sardinas desea.







Wicked Ways



BLACK PEARLS.- Agosto de 2003.- 

  De la docena de temas que compone el disco, todas compuestos por Sardinas, muy bien secundado en el estudio por Paul Loranger en el bajo y Mike Dupke en la batería, marca el paso eléctrico en el comienzo con paso firme, más bien con dedos ágiles sobre el mástil de su dobro y no hace prisioneros, sean en Flames Of Love, Same Ol´Way. 
 En los temas que destacaría, se ofrece un ritmo trotón de rhythm and blues, mencionar Bitterweet, tema realmente trabajado y bien ejecutado. El wah wah atronador de Ain´t No Crime o el que da título al disco, Black Pearls; y blues poderosos: Liar´s Dice Blues donde Sardinas se explaya con el slide dejando "perlas " de su enorme calidad. Sorrow´s Kitcken con regusto de western al ocaso del sol, el sublime Old Smyrna Road y el acústico que cierra el trabajo, Wicked Ways.
 Todo ello deja un disco realmente interesante y desde luego con ganas de seguir la trayectoria del músico americano.




It´s Notinhin´New

 
Pasará un lustro.- Su trayectoria parecía bastante clara. En formación de trío, se inventa su banda como Big Motor que será como le veas la próxima vez en directo. Entre el anterior ´
álbum Black Pearls - 2003 y el siguiente pasa el suficiente tiempo para pulir tanto en los tours casi incansables que se da y el estudio, donde el sosiego tampoco parece que sea lo más loable del músico de Florida.
 Con Patrick Caccia en la batería y ayudas vocales y Levell Price en el bajo y voces, Eric Sardinas acomete cuantas actuaciones puede a lo largo de un año. Las crónicas  dice que alrededor de unos 200 conciertos anuales, suficiente bagaje para estar bien rodados en cuanto a escenarios se refiere y descargar esa adrenalina de la que hace gala.
 Ahora sí, cerca del escenario y a casi a sus pies, le escuchas su vértigo de acometer las cuerdas de su dobro y sus movimientos espamódicos, su blues/rock es contagioso y va desmembrando su último trabajo en estudio que lleva por nombre Eric Sardinas & Big Motor - 2008, dejando claro que lo suyo es el directo, siempre en terrenos cercanos, aquellos antros de pequeño aforo pues su música no alcanzará los estándares de escucharse en las emisoras de radio salvo las muy centradas en música negra, blues... y lejos de los parámetros de grandes audiencias, pero eso no le resta un ápice para degustar su excelente estado de forma y dignificar la música con discos aceptables.



Wonderin´Blues


  ERIC SARDINAS & BIG MOTOR.- Abril de 2008.- 

  Arranca con un toque sublime para ir galopando a través del slide y acometer All I  Need como un tren que coge carrerilla, desde luego excelente presentación que te anima a proseguir sin perder un segundo.
 También hay cierta diversificación, se podría decir que va un poquito menos acelerado en algunas canciones, sean Ride con coros armónicos y uso de teclados a cargo de Dave Schulz, esos matices que Sardinas se permite de vez en cuando entre tanta crudeza e ir directo al asunto. Algo que acomete en el siguiente tema: Find My Heart, sin perder un ápice de roquero deja unos estribillos curiosos y el regateo de sus dedos recorriendo el mástil, se encuentra entre lo más granado del trabajo. En esta línea " más sosegada " incluyo a This Time.
 Gone To Memphis ahonda en un cierto tono góspel con coros y estribillos muy trabajados.
 Luego me quedan esos temas que te llegan más, el excelente It´s Nothin´New.
 Cierta sorpresa viene por las dos adaptaciones que hace Eric Sardinas, nada menos que el sempiterno Burning Love de Elvis Presley y As The Crow Flies, del inmenso Rory Gallagher que cierra el disco. 
 Entre medias unos cuantos hachazos en condiciones, el magistral Wonderin´ Blues,tema muy significativo , en directo es un cañón, garito pequeño, sudor, cervezas, buen blues/rock. Y ramalazo tremendo a Black Sabbath en Door To Diamonds, como observan, no falta de nada. 
 

 Ratchet Blues



Poco y mucho tiempo.- 
 Apenas un año entre una visita y otra, y pese a todo de nuevo te acercas a escucharle porque forma parte de esa energía llena de adrenalina que se despacha en cada show. No defrauda nunca en las distancias cortas y reparte repertorio por los discos que ha publicado.
 Más tiempo pasará entre álbum y álbum, el siguiente: Sticks & Stones - 2011 lo encuentro por casualidad un día en una tienda de discos ( aún quedan alguna que honra dicho nombre ), en forma de Lp, en la sección de novedades. No lo había escuchado y se me escapa de cualquier crítica que le precediera, no estoy para comprar a ciegas pero me atrae la portada, el b/n de la carátula con botas negras, vaqueros de los setenta y el dobro sobre unas escaleras. También, y lo más destacado, que no me tiraría al fondo sin saber o intuir que me iba a encontrar un buen disco.
 Hay gente que nunca te defrauda, puede que te llegue más o menos y cada vez el listón sea más difícil de superar, sobe todo con anteriores trabajos, al menos, que mantenga el tipo y Eric Sardinas no es de los que saca un Lp a cada rato, se toma su tiempo.
En formación de trío, ya clásica y con colaboraciones puntuales en algunos temas a los teclados por parte de Dave Shultz, repite en el bajo Levell Price pero las baquetas corren a cargo del nuevo miembro: Chris Fraizure. La calidad no es que se de por hecha, es que es.



Through The Thorns
 


ERIC SARDINAS & BIG MOTOR.- STICKS & STONES.- Febrero de 2011.-

  No desentona para nada y arranca con dos cortes en el límite del hard-rock, sean Cherri Wine y Road Tu Ruin. Bien secundado por una trepidante sección rítmica, lo cual deja que Sardinas cabalgue a gusto de su slide por el mástil del dobro mientras su voz suena agresiva, aguerrida, potente.
 Hasta se marca una pegadiza Full Tilt Mama, un rock and roll en toda regla con piano honky-town. Claro que a mi juicio, serán los temas acústicos, un poco más sosegados los que salen mejor parados del Lp, el magnífico County Line, el poderoso blues Through The Thorns crudo y directo al que le dota de curiosas aristas y el no menos interesante Too Many Ghosts,  por supuesto el profundo Ratchet Blues entre lo mejorcito del Lp.
 Sardinas sabe recorrer el mástil al galope en varios temas, el instrumental Behind The 8 deja muestra de su sabiduría como guitarrista y de paso realizar un álbum apañado, francamente interesante y que te deja con ganas de saber por dónde discurrirá su carrera.


 Swamp Cooler



 Un largo silencio.-   Casi le pierdo la pista, poco o nada se sabe de Sardinas desde la publicación del último Lp hasta que en 2023 sale Mignight Junction, un puñado de canciones que salen de un lugar muy profundo y que paradojas de la vida, entra sí es que eso tiene alguna validez en estos tiempos, en el top 10 de Bilboard, esa revista semanal estadounidense especializada en la industria musical.
 Cada disco es un peldaño, una fotografía exacta de cada momento de la vida conformando una historia compacta de principio a fin. Las canciones cargan con el peso de todo lo que se acababa de atravesar: cambios, momentos concretos, buenos y regulares, cada tema es un capítulo. Cierto que la carretera siempre le cautivó y en ella siguió, años de supervivencia y de recalibrar toda su trayectoria de lo que el mundo ( pandemia de por medio ) se estaba viviendo y todo eso se plasmó en Midnight Juntion, ahí iba la verdad de esos años ausentes de una forma incontestable.
 Alguna leyenda viva del blues como el armonicista Charlie Musselwhite colabora en una canción: Swamp Cooler, que refleja el ambiente húmedo en carreteras secundarias. Crudo, físico y sin red Eric Sardinas construye su carrera basada en la intensidad y esa cruenta prueba del algodón, que son sus directos, donde da sí lo mejor de sí mismo para acabar convirtiendo esas ráfagas de blues/rock en un asunto de vida.
 Hasta que llegó la noche de poder échartelo a la cara de nuevo, y también a los oídos. Quince años son muchos para ver un artista entre la última vez que le viste. Con pinta de pirata Sparrow del Caribe, más bien allá del Atlántico con sus rugidos profundos del Mississippi a base de guitarrazos sacados del dobro, Eric Sardinas estaba delante de tus ojos para presentar su nuevo álbum publicado dos antes: más sabio y viejo, menos salvaje en sus movimientos, ya son 55 años. Exacto en sus formas, en técnica guitarrera y justito de voz, sigue dando electricidad y vigor. 


Miracle Mile



ERIC SARDINAS.- MIDNIGHT JUNTION.- Septiembre de 2023.-

  Claramente enlaza con su anterior trabajo, ya ha pasado más de una década, pero sigue con su energía de antaño y desparrama un menú de canciones, 13 para ser exactos.
 Sección rítmica aquí a cargo de Koko Powell en el bajo y de Chris Frazier en las baquetas, siempre bien secundados en temas concretos por los teclados de un viejo conocido: David Schulz. Canciones energéticas hay varias, destacar Tonight, Said And Done, Julep, Laundromat... que transmiten lo que Sardinas busca: carretera, rock/blues de garito cercano con el público, temas directos que hablan de su vida errante... dejando un trabajo serio, sin sobresaltos ni nada nuevo si se ha seguido su trayectoria profesional.
 Luego están algunas sorpresas, la maravilla pantanosa que sale en Swamp Cooler con la armónica de Charlie Musselwhite, ahí sí, Sardinas se esmera en el slide sobre el mástil de su dobro y deja una joya. Por cierto, es un instrumental. Más decantado hacia el rock en los últimos tiempos, está bien que el blues tome la cabecera en canciones como Miracle Mile dejando solera sobre el álbum y de paso, una vez más, lo buen guitarrista que es.
 En este apartado también coloco a Muddy Water, título explicito al gran maestro; un medio tempo, con coros interesantes que se marcan en White Lightnin´ y los 2 últimos temas: Liquor Store y el instrumental Emilia, que dejan este disco, Midnght Juntion en una escala simétrica con el anterior trabajo, interesante pero inferior a algunas obras primigenias.
 Todos los temas llevan la firma de Eric Sardinas, desde luego, tiempo ha tenido tenido entre un disco y otro, y aquí sus vivencias van plasmadas a golpes de buenos guitarrazos, pero ya digo, lineal con su penúltima obra, lo cual no desmerece en absoluto un trabajo realizado con esmero.

 


 
DISCOGRAFÍA SELECCIONADA


DEVIL´S TRAIN.- 2001

BLACK PEARLS.- 2003

ERIC SARDINAS & BIG MOTOR.- 2008  

STICKS AND STONES.- 2011

MIDNIGHT JUNTION.- 2023

 




 Eric Sardinas: 10 de Noviembre de 1970 - Fort Lauderdale - Florida -  USA.-

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