JOHN MAYALL: A SENSE OF PLACE.- 1990.-
Perdido en el laberinto de la nada y convencido de que un día la inspiración tocaría fondo, encontraría el camino que le llevó a ser alguien destacable en esto de la música y el blues en particular, ficha en 1988 por Island Records con el fin de encauzar su maltrecha carrera que va a la deriva en la última década.
Parece que todo se desarrolla en los parámetros adecuados con el Lp A Sense Of Place - 1990 donde hecha mano de recursos varios, a saber, una soberana banda para grabar, escoger temas de distintas sensibilidades, 11 temas con adaptaciones curiosas como la de J.J. Cale o más normales de J. B. Lenoir y algún tema propio; suficiente para poder volver a creer en el mago del blues británico, por el que no hace falta recordar cuántos pasaron por sus manos y sus magníficos Bluesbreakers en la mágica década de los 60, adaptando esos sonidos venidos allende del Atlántico de la masa tórrida de bluesmen americanos... y negros, claro.
Lejos quedan en tus oídos la atmósfera incuestionable de aquel tema que te llamó tanto la atención: Room To Move, con ese fraseo rotundo de armónica y la voz nasal de John Mayall, ahora eran otros tiempos y no se puede vivir de tanta nostalgia y de momentos pretéritos, y si de grabar se trata, o se hace algo digno de la leyenda que uno acarrea o mejor dejarlo y no vivir de rentas.
I Want To Go
SENSE OF PLACE.-
Estrena década para el trigésimo sexto álbum del británico afincado desde hacía un tiempo en USA. Y se nota el toque americano desde el inicial I Want To Go donde Mayall se encarga de la guitarra princial y la parte vocal; los elementos decorativos corren a cargo de Sonny Landreth, el músico del sudeste de Loisiana con su slide. En Congo Square Coco Montoya se encarga de las 6 cuerdas y Mayall de la voz y armónica en un excelente tema; como en el sobrio Send Me Down To Vicksurg en forma de trío, cuya autoría es del británico.
La gran Debbie Davies hace acto de presencia en otro blues marcado por un sonido limpio, contundente: Without Herp para cerrar la cara A con Sensitive King, en esta ocasión con Coco Montoya, pero el más destacado el guitarrista de Luisiana, con su slide se marcan una especie de... balada, excelente en el tempo Sonny Landreth. Decir que el tema es del gran J. J. Cale.
También encontramos esos blues profundos, densos, la armónica de Mayall abre la cara B con Jacksboro Highway, para mi uno de los mejores temas del Lp, sin duda. Pantanoso en el dúo que forma con Landreth en Let´s Work Together.
Que el denominado padre del blues británico ha encontrado la horma de su zapato en este Lp dan cuentan sus buenos temas, su estructura y el desarrollo que de los mismos hace gala. Por ahí van I Can´t Complain, el otro tema que lleva la firma de Mayall, o el de Landreth: Sugarcane, para corroborar que estamos ante un gran disco, sobre todo del británico que acaba de hallar el camino correcto.


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