PERO, ¿ EXISTIÓ ALGUNA VEZ ROD STEWART?




Maggie May



 Que cuando el calor aprieta y cae la noche con su manto protector y en el verano de 1978 uno busca diversión, rebuscarse varias veces en los maltrechos bolsillos del pantalón vaquero si por allí existían, vivían, se aposentaban, algunas monedas con las que tomarte unos refrescos, tal vez cervecitas o hacer frente común con la pandilla para ver a dónde se podría llegar. Todo por entrar en la pista de baile y disfrutar del paisaje, porque de la música depende de quien estuviese en los platos esa noche. Pero era llevadero para un sitio de provincias, pequeño, pacato, pero absorbido por los colorines del país y la gracia que sólo se tiene cuando se bordea la veintena. Y mira tú que por los altavoces antes de entrar en dicho recinto resuenan las notas del bailable Da Ya Think I´m Sexy? De Rod Stewart; y Manolo, siempre el más lento, asiente con el ritmo de sus pies y te mira, y te pregunta sin mover los labios, pero este es… y tú que lo conoces mejor que su madre le dices con un ligero cabeceo que sí, que para desgracia vuestra de rockeros algo imberbes y que a golpe de certificar los buenos Lps del escocés, dirimías si la voz blanca del mismo era la de mayor calidad en esto del R&B, o rock and roll, por esas fechas de mediados de la década de los 70, donde Stewart estaba en el pódium junto a Plant, Jagger, Cocker y superándolos a todos, Van Morrison.
 ¿ Entonces, cómo explicar que el escocés, porque Rod es de dicho sitio, al margen de británico, claro, tuviese temas que se podían sacar de un juke box y se pudiesen bailar, así, en la pista de baile de verano? Bueno, debisteis de pensar, necesitaría más pasta, siempre andaba envuelto en juergas, bailes múltiples, mujeres, rock and roll, wiski, escocés… ah… y fútbol, hasta llegó a ser profesional en sus años de adolescente y fichar por un equipo de 2ª división. Y es que el tema que sonaba en la pista para deleite de paletos, foráneos y descamisados, no estaba mal, incluso para vuestros oídos, que ya ibais para eruditos, se dejaba uno llevar y acababa uno haciendo lo de siempre, el ganso, bailar sobre tus talones y moviendo la cintura como se podía y tarareando el Da Ya Think I´m Sexy
 Si hasta Fernando Paredes estaba a tu lado revoloteando, él, que llevaba unas cuantas noches dándote la tabarra por el concierto, que en la Costa del Sol, se marcó Iceberg, con un magistral Max Suñe, que se le rompió una cuerda y todo. Claro, él tenía otro nivel, veraneaba con sus padres en dicho lugar y acudía a conciertos. Tú vivías de una beca que cobrabas en abril, cuando al Ministerio de Educación le daba por ahí, y de eso tenías que sobrevivir todo el curso en Madrid. Pero bueno, ya sabías, porque leías a Gil de Biedma, que la vida va en serio, y tú no lo dedujiste, tenías la certeza en tus huesos.



Every Picture Tells A Story


 Nada, que este tipo debió de existir de verdad, porque al margen de que tenías un puñado de discos suyos, incluso con Faces, la banda conjunta con Ron Wood, para disfrute de fiestas varias, tocaban en bodas, bautizos, comuniones, entierros, ah… y en pubs y garitos varios; bien, pues el tal Stewart este era de carne y hueso porque un verano caluroso como todos, para que engañarnos, te plantaste con tu entrada en el campo del Rayo Vallecano en la muy noble y leal barriada obrera de Vallecas, previo pago de 2000 ptas que te dejaba verle en directo. Debía de ser julio, una noche, la del 17. Y fue la única vez que le vi en directo junto a una parroquia amplia de amigos ( entonces todavía en compañía ). O sea, que existe, vive y grababa Lps interesantes, uno que discutía con otros por sus muchos aciertos discográficos, cuando Rod Stewart te miraba cuando pronunciabas su nombre, hacía rock, blues anclado en las raíces más primigenias, era un crooner interesante y no un tipo que se pone a llorar cuando el Celtic de Glasgow gana al Barcelona en la fase previa de la Copa de Europa. Claro que peor es que se asome por Las Vegas a actuar como un payaso bien pagado. Haga álbumes cutres enfangados en un sonido de décadas de los años 40 porque resulta que le recuerda a su infancia y rememora a sus padres bailando en la cocina, literal… pero este tipo es el mismo que brinca en el estadio de Vallecas. ¡Caray, ha cambiado tanto y a peor que parece asesor de imagen del Soe, o lo que queda de él, de ambos diría!
 Entonces Rod Stewart existía, yo lo ví, tenía Lps, el rockero que quería ser futbolista, que poseía el corte de pelo más extravagante que había visto, un poco sinvergüenza, borracho, pendenciero, con voz grave, que baila sobre la tarima, que anima al público, que chapurrea algo en castellano aprendido en el camerino un momento antes, vamos, que hasta es divertido.
 Este tipo me gustaba porque era simple. Hasta el extremo de que le gustaba el balón como a mí, y el vino, y las mujeres, y el rock and roll… ¡ no te jode, y a mí! Y tenía pasta, y hembras descomunales en cada bacanal que se montaba, la vida qué fácil es si se tiene una buena cuenta corriente, cuantos amigos, conocidos, que guapo eres, hasta alto, ¡vamos, que con las hembras que acudimos al estadio de Vallecas, según ellas, se derretían por el pelo pincho del rubio! Sátiro, picón, con pinta de ladronzuelo callejero cual personaje de Dickens. Ay… si… existió una vez Rod Stewart.




An Old Raincoat Won´t Ever Let You Down



 Pero a ver:¿ este tipo canta o qué hace? Si, canta y muy bien, pero según la pequeña investigación llevada a cabo, no le llegó de golpe, al parecer su padre quería que fuese futbolista pero el muchacho, el pequeño de varios hermanos, sólo le gustaba el balón, no entrenar, así pues no hizo ni gorgoritos en el colegio, y no sería por el ambiente que tenía en Londres, allí mismo los parientes Davis ( futuros Kinks ) tramitaban su secundaria. El asunto que Stewart no iba por el camino que su padre quería, pero hete aquí que los progenitores de dicha criatura eran admiradores de Al Jonson, tenían todas las grabaciones del jazz Singer, pero al chico lo de la música como el que oye llover, bueno sí, se esconde en un portal si arrecia un poco, y si luego sale el sol, estira las piernas.
 Vamos, que ni siquiera hizo camino en la Art School, aunque en temporadas con los amigotes parece que escuchó a Sam Cooke, que se largó por un tiempo de casa, de buen rollo, ¡eh! Nada de portazos, y deambuló desde casas comunales a realizar viajes largos por Italia, Francia y España, donde para ganarse una comida caliente parece que empezaron a tocar en las calles. Según cuenta la leyenda, vete tú a saber quién acredita esto de verdad, el asunto es que fue deportado a Inglaterra al hallarlo durmiendo junto a otros colegas, en los arcos del Nou Camp, el estadio del Barcelona. Eran los 60 y los grises aquí no se andaban con miramientos, y menos con pintas de vagos, malolientes  y encima ¡ extranjeros!
 El asunto es que el muchacho empieza a tocar la armónica y a entrar en variados combos de música. Lo de cantar nada por ahora. Fueron años de duro aprendizaje, pues antes de marcharse por los países citados hizo varios trabajos ocasionales que en nada le satisfacían, mejor currárselo en grupos que iban desde Millie Small donde tocaba la armónica o Jimmy Powell & The Five Dimensions. Pero la verdad, a mi todo lo que Stewart hace o intenta durante esta larga época nada o poco me interesa. Será cuando por diversos avatares de, toco contigo y yo con aquel y el otro con el dé más allá, cuando los meandros musicales le unen a Ronnie Wood y el batería Micky Waller en el Jeff Beck Group, donde graba sus primeros discos y tiene una gira por Estados Unidos. Cuando se deshizo el grupo se quedaron sin trabajo, pero el guitarrista entraría a formar parte de la remodelación de lo que quedaba de Small Faces para llamarse sólo Faces. Como mantenía una muy relación con Stewart, aunque sólo fuese por cuestiones estéticas de peinados entre otras adicciones, el asunto es que el escocés londinense acabó formando parte del combo y ahora ya sí, cantante.
 Un irlandés menudo, con poco pelo en la cabeza y muy mala leche, William Gaff, es el mánager del grupo, rescinde el contrato con su antigua discográfica mientras les busca bolos por cualquier parte. ¿Qué hace nuestro héroe? Pues estar tranquilo, después de ir de un lado a otro, el muchacho vivía en casa de sus padres, tenía algunas libras ahorradas de sus giras con Jeff Beck y un adelanto con la casa de discos Mercury Records con la que grabaría en plan solista, porque hay que decirlo claro y rotundo, los Faces eran un complemento para él, jamás se lo tomó muy en serio y fue el grupo quien poco a poco asumió el rol del cantante compaginando su carrera en solitario y junto a ellos. Aquello se alargó más a menos desde 1969 a 1975, y claro que Rod Stewart salió beneficiado, tocar al lado de nada menos que Ron Wood futuro Stones, con Kenny Jones en la batería e Ian McLagan en los teclados, tuvo que resultar divertido, ameno y  provechoso.





GASOLINE ALLEY .- Junio de 1970 .-
 Un disco muy arreglado, tanto Rod Stewart como el elenco de acompañantes empiezan a afinar mejor los arreglos. Para muestra la inicial y que da título al álbum, Gasoline Alley. Eso sí, en la composición no se rompe mucho la cabeza, casi todas son versiones, pero excelentes en el caso de la larga y rockera It´s All Over Now ( Womack), no desmerece a la de los Stones. El tercer corte nos lleva a un tema de Bob Dylan, desde luego mal gusto no tiene y en sus cuerdas vocales, aumenta la precisión de Only A Hobo, curiosamente daría pie al diseño de la carpeta. El lp tiene una cadencia, ritmillo interesante, muchos matices, la balada Jo´s Lament, en donde cuenta la historia de una novia a la que dejó embaraza allá por 1963, compuesta por Stewart;  matices poperos: My Way Of Giving, una versión de Small Faces que tiene cabida aquí; la arrastrada con el piano de protagonista, no en vano es de Elton John, me refiero a Country Comforts, canción clásica dentro del Lp pues está bien interpretada, cantada, dolida… da la media imperante del álbum que son los tempos medios, también ayudan los muchos matices en forma de bonitas guitarras acústicas y alguna balada que viene a ilustrar nuestro caminar, por eso que llamamos, vida.




Mandolin Wind



Marcando territorio .-  Proseguirá un lustro más Rod Stewart compaginando las tareas con Faces y su carrera en solitario, no parece que le moleste mucho o esté incomodo pues las giras americanas con el grupo le van bien y además poco a poco realza su figura. Sus discos en solitario marcan tendencia, dejan claro su espacio. Habrá que apuntar que en 1969 sacó su 1º Lp como solista, An Old Raincoat Won´t Ever Let You Down, un trabajo menor pero que resume lo que Stewart quería o deseaba, ponía sintonía a sus cuerdas vocales y experimentaba con algunas versiones que le atraían, Street Fighting Man de los Stones, canciones de ambientes folkies: Dirty Old Man. Alguna que otra recompensa en forma de colaboración, Keith Emerson a los teclados en I Wouldn´t Ever Change A Thing; pero tal vez el riff directo en la onda de Jeff Beck sea Cindy´s Lament.
 Para mí sus siguientes trabajos, prácticamente todos los publicados a lo largo de la década de los 70 son destacables, de ahí que comenzase con Gasoline Alley. Después de los compromisos en forma de tours con los Faces, algo que siempre me ha llamado la atención en Rod Stewart durante estos años, la dicotomía de cantante del grupo y en plan solista, al parecer lo llevaba bien y sacaba tiempo para componer, adaptar canciones, grabar, desarrollar una carrera en paralelo que poco a poco fue asumiendo que era el camino que debía de tomar, seguir su propio destino. De hecho con su Lp nuevo publicado en la primavera de 1971 y curiosamente unos meses antes, en el invierno el de Faces: Long Player, ambos obtuvieron buenas ventas y cosecharon críticas positivas en su mayoría, pero no sería hasta el tour de Estados Unidos un año más tarde en que parece que la nave naufraga, al parecer Rod Stewart ya quiere estar solo con su grupo y no debatir constantemente cada idea, proyecto. Es posible, deduzco, que viendo el éxito que sus discos en solitario tienen, empezase a ver a lo Faces como un cierto estancamiento en su carrera.



Amazing Grace



EVERY PICTURE TELLS A STORY .-Mayo de 1971 .-
 Como curiosidad destacaré que este Lp es de los que tiene más canciones rockeras , está lleno de cosas buenas y miles de sugerencias. Ya sólo el inicio y la canción que acaba dando título al disco merece la pena, y mucho. Contundencia de la batería, instrumento que a partir de ahora toma personalidad propia, Mike Waller se lo trabaja.
 A destacar el elenco de músicos que colaboran en el álbum, cambian en función de cada canción, pero me da la impresión de que aportan mucho al sonido y acabado de cada tema, vamos, que no estaban por allí de casualidad o como meros numerarios de estudio.
 Hay varias adaptaciones, Seems Like A Long A Time ( Theodore Anderson), una baladita arrastrada con esa vocecita que Rod va perfeccionando. That´s All Right ( A. Crudup), que más que versionar a Elvis Presley, lo lleva al terreno que conoce a la perfección, más sonido y combo de Faces que otra cosa. Luego la enlaza con una canción tradicional: Amazing Grace, y hace un pedazo de blues con la Steel guitar. Otro que parece no faltar a la cita de los discos de Stewart en solitario, es Bob Dylan, aquí se recogen los versos en una voz aguardentosa, Tomorrow Is Long Time. Una pequeña broma en la estética y melancólica Henry, esa mandolina a cargo de Lindisfarne Jackson. La ración rockera persiste en (I Know) I'm Losing You y cerrará con la balada Reason To Believe. Muchas versiones, pero apreciadas en su contenido, adaptación y sugeridas por los gorgoritos de Stewart.
 Claro que quizás estrella y por la que el escocés empieza a brillar con luz propia sea su composición de Maggie May, su voz se resbala apasionadamente… Desde luego Rod Stewart no pasará por su prolífica producción de compositor, pero si ésta última añadimos la preciosa Mandolina Wind, una joyita acústica. Ya se sabe, que la esencia en frasco pequeño. Pese a intervenir tantos músicos en el álbum, creo que el cantante se salió con la idea clara que quería de dicho trabajo y consiguieron una buena colección de canciones.



Sweet Little Rock ´n´Roller



De mujeres y wiski.- El tour de 1972 con Faces por Estados Unidos e Inglaterra dejó claro que el frotman que tenían al frente, o sea Rod Stewart, sino era la estrella al menos suponía la atracción. Al margen de promocionar el nuevo trabajo de la banda, se incluían varios temas en el set del cantante.También generó conflictos entre los componentes del mismo y ciertas desavenencias, Stewart empezaba a creer que la etapa del combo se acababa y además notaba un cierto estancamiento en su carrera.
 Los tres Lps publicados por el escocés tenían muy buenas ventas, alcanzaron con cierta rapidez los números altos de las listas americanas y europeas, y tal vez, unido a su indiscutible talento para atraer a mujeres de todo tipo y condición, esa voz aguardentosa, su capacidad innata para la interpretación de lánguidas baladas; tal vez, hiciera que el último trabajo de estudio de Faces, en 1973, Oh La La, apenas se involucrara en la elaboración del mismo.
 Puede que los contractos contractuales con la discográfica y un tour extenso durante gran parte de 1974 que incluía Japón, Australia y Europa, los mantuviese unidos, pero entre medias Rod Stewart publicó Never A Dull Moment, inferior a sus dos anteriores trabajos. Tal vez demasiado ajetreo en su existencia, a fin de cuentas debió de pensar que se vive una vez y lo demás son hipótesis. Mucho de este material pasaría a ser carne de cañón en directo con Faces, no es un gran Lp, aun así destacaría, como no, la adaptación del tema de Bob Dylan Mama You Been On My Mind, se atreve con el Ángel hendrixiano, y eso sí, un pedazo de blues: I´d Rather Go Blind. Como viene siendo habitual, echando un vistazo a las carpetas, uno se da cuenta de la cantidad de músicos que le acompañan en el estudio, y si en los anteriores álbumes habían resultado satisfactorios según mi opinión, aquí hay una cierta dispersión que no acaba de cuajar un gran disco, no desechable, pero no me acaba de convencer, le falta la magia y un mayor números de buenas canciones como en los anteriores, mejor estructuradas.
 Claro que en lo que parece estar también todo el mundo de acuerdo es que en su siguiente álbum, las cosas no funcionan, y ahí estoy en desacuerdo, más allá de las complejidades judiciales entre las casas de discos por su publicación, Smiler es un buen disco que trataré de desglosar el porqué de dicha opinión.




Sailor



SMILER.- Octubre de 1974.- 
 Siempre contando con su amigo Ron Wood, con el cual aportan conjuntamente 2 canciones, a saber: Sailor y Dixie Tod, Stewart sólo compone y a medias con Martin Quittenton, Farewall, o sea 3. El resto del Lp hasta llegar a 12 temas, son adaptaciones en las que no faltan canciones de Bob Dylan, Sam Cooke, Elton John, Chuck Berry o Paul y Linda McCartney, entre otros.
 El trabajo abarca estilos e historias tan diferentes que sorprende, arranca con el trepidante Swett Little Rock ´n´Roller del maestro Berry, todo un temazo para no dejar de bailar, con piano saltarín y guitarra guerrera. Los aromas campestres, esas guitarras acústicas que tanto le gustan al amigo Stewart aparecen en Lochinvar (Pete Sears), la línea folkie tan bien expresada en su voz. Sailor es el 3º tema y uno de los compuestos a medias con su amigo Wood. Como no podía ser de otra manera es un rock puñetero, putero y juerguista, piano machacón con vientos y coros goospelianos.
 A partir de aquí, sugiero el nivel de inteligencia de Stewart. Es imposible no mejorar ni siquiera igualar algún tema de Sam Cooke. ¿Qué hace este hombre? Realizar una versión distinta, Bring It On Home To Me/You Send Me que ya es una joya en sí misma, la dota de violines con gusto de orquestación, sin abusar, y le da un aire celta, dejando su voz, que  nunca llegará a la del sureño, en 2º lugar, y colocar la instrumentación como eje principal. Un acierto en mi opinión. También hubo una época en que Elton John antes de convertirse en vedette las 24 horas, hacia buena música, aquí su aportación al margen de la composición, voz y piano, coloca Let Me Be Your Car.
 La 1ª cara se salva con un notable alto. No veo la poca solidez por ningún sitio, está a la altura de su mejores álbumes y superior a su predecesor. De nuevo arriesga, un soul que ya en la versión de Aretha Franklin está muy bien, curiosamente compuesto por Caroline King. En la línea de lo que llevaba unos cuantos años Van Morrison, este (You Make Me Feel Like) A Natural Woman le dota de protagonismo de guitarras acústicas y se lo lleva a su terreno, le da un aire más celta que sureño. Insiste con Dixie Toot, aquí los vientos nos llevan irremediablemente a Nueva Orleans, soul carnoso, filete de 1ª y composición del propio Stewart. Por la misma verada que el anterior, Hard Road nos mete en un boogie machacón con coros muy stones y una contundencia percusiva. Hasta se marca un instrumental en la corta y muy larga de título I´ve Grown Accustomed To Her Face. Siempre cae algo de Dylan, la balada en la voz de este muchacho le da otro aire, me refiero a Girl From The Nort Country, aires folkies como la que cierra el trabajo, compuesta por Paul y Linda MacCarney: Mine For Me, de nuevo acaricia nuestros oídos con una guitarra acústica arropada por el manto protector de un órgano.
 Curiosamente este Smiler ha sido el último disco que compré de Rod Stewart y es magnífico, para contradicción de críticos y demás mandangas. Partiendo de la base elemental que me aplico, que es que escuches el álbum y saber qué energías te transmite, algo así como que tu voto es tuyo y no es transferible a nadie. Pues eso. Smiler traza los rasgos característicos de Rod Stewart, parece un desbarajuste de canciones, de pasar de la juerga más noctívaga, a la calidez de un domingo por la mañana sentado con tu guitarra acústica susurrándote versos a tus oídos mientras te mira a los ojos y saboreas un zumo de naranja. Del folk más intimista al rock machacón. ¿Cuántos darían por hacer un Lp como este?



Sailing



Cambio.- Ahora ya no hay duda, todos los trabajos que adquiero con el paso de los años de Rod Stewart son de su carrera en solitario y americanizada. No comparte escenario ni músicos de Faces para las próximas entregas, de hecho su amigo Ron Wood está a punto de entrar de pleno derecho en los Stones tras la espantada de Mick Taylor, y ahí se quedará para los restos junto a sus pinceles y cuadros, porque el guitarrista es un artista.
 Bien es verdad por lo  que uno llega a saber que el cambio no es pacífico. Stewart ha plantedo como si se tratara de una partida de ajedrez, jugar tirando a la yugular del enemigo, si quiere intercambio de fichas, a por ellas. Ni músicos ingleses, ya dije, ni Faces, ni tours ni grabaciones conjuntas; se acabaron los arreglos discretos y producciones a salto de mata entre giras y canciones para los álbumes solistas, a partir de mediados de la década de los 70 iniciará su carrera como solista y un acompañamiento de acuerdo con el status adquirido en estos años. Podría recibir tanto palos críticos como soportasen los tabloides británicos, él tendría al lado los brazos y piernas de la rubia Britt Ekland, dejaba atrás la sobada working-class y se iba adhiriendo a la jet-set angelina.
 Elogios en forma de buenos discos, de excelentes directos, de buenos músicos en sus trabajos y en sus largo tours que le llevaban a un estrellato ya consumado y de título muy escueto: Cruzando El Atlántico, donde inicia una clara ascensión en el mercado USA. No desmerecían sus anteriores Lps, todos con excelentes ventas y números altos en las listas, algún disco de oro, pero a partir de ahora, es un nuevo Rod Stewart, mejorado, sin duda.




Three Time Loser



ATLANTIC CROSSING.- Agosto de 1975.-
 Que joyitas los discos de Rod Stewart, sobre todo para aquellas fiestas juveniles en lo que uno se presentaba con un montón de vinilos bajo el brazo. A partir de este magnífico Atlantic Crossing, con las dos caras bien diferenciadas, algo que se echaba de menos en los momentos apropiados. La A marchosa, la B suave y llena de arrumacos para los que podían o querían. Pasados los años los deleites placenteros son más íntimos y en casa, pero sirve igual.
 Centrado en su único trabajo, al margen de los desmanes de Faces y con músicos americanos que van desde los Memphis Horns, Steve Crooper y la producción de Tod Dowd ( que años después produciría El Año Del Cometa de Miguel Ríos, 1986); la situación de juerga, rock-boogie y verbenero lo encontramos en el mismo punto de partida con Three Time Loser, canción de ritmo sostenido, R&B quedón y callejero. Más trabajado sin duda Alright For An Hour, con un deje reggae que añade ingredientes al disco; el estupendo All In The Name Of Rock ´n´Roll, el nombre ya lo dice todo, canción slogan sin duda. La templanza de Drift Away y la cañera Stone Cold Sober para terminar de dar la vuelta al vinilo.
 Atlantic Crossing requiere un cierto esfuerzo en cuanto a la composición de Stewart que al menos en 5 canciones son suyas o compartidas en las tareas de crear algo. La vuelta del entrecot lo hayamos más sereno, canciones de amor y rollo sentimental pero sin caer en cursiladas. De manera queda y sencilla caen temas de autores diversos, desde Cat Stevens, I Don´t Want To Talk About It; tonadas de madrugada poblada de recuerdos: Still Love You, la única de esta tanda con la rúbrica de Rod Stewart, y la guinda del pastel, esa canción que abre de ariete a todo el trabajo y que aquí está colocada en el último surco, la maravillosa y siempre bien recibida Sailing, una plegaria para instantes de soledad que te arrastra en la sensiblería, junto a Bob Seger, son dos maestros a la hora de encauzar la vena nostálgica, ese amor compartido y perdido, lo saben hacer muy bien estos dos perros callejeros.
 Inmaculada perfección técnica, excelentes músicos, gran trabajo.



Tonight´s The Night


La melodía hecha vinilo.- Instalado en Los Ángeles, deduzco que porque le interesa más en todos los sentidos, músicos a mano de lo que quería, pagar menos impuestos a la 
madre reina, se codea con otra gente y llegará a montar una banda propia americana un año más tarde. Con Sailing sonando en medio mundo y consiguiendo varios números unos, la carrera de Rod Stewart no sólo estaba muy bien encauzada, sino estabilizada y debo de admitir que junto al montón de grupos que escuchaba en esta época, entre los solistas se encontraba dentro de mis favoritos, al lado de gargantas profundas: Cocker, Van Morrison, Bob Seger… Pues eso, la melodía hecha vinilo por obra y gracia de Stewart y sus compinches.
 No tardaría mucho tiempo en agradarnos los oídos con un nuevo trabajo grabado como el anterior, si acaso más fino, hasta más elaborado, encontrado el filón en forma de piedra filosofal en un estilo a caballo entre las baladas más tiernas y lánguidas y el rock boogie callejero, para mi desde luego una combinación muy buena pues calma almas atormentadas y da suelta al cabestro que todos llevamos dentro pese a que lo disimulemos con buenas intenciones.



The Balltrap



A NIGHT ON THE TOWN.- Junio de 1976.-
 Un europeo callejero con ojos abiertos y avizores, había entrado en contacto con la jet angelina y desde el título del disco, bastante significativo desde luego, nos brinda un trabajo lleno de clase y estilo. Rock stars, ¡ya podían bramar los hijos del punk británico!.
 Con una portada que es una reproducción de “Le Moulin De La Gallete” del impresionista Renoir, Rod Stewart vuelca el alma en cada tema, en cada verso, en cada matiz. Si en los primeros álbumes Bob Dylan no faltaba a la cita con alguna adaptación, parece que ahora le coge el gusto a Cat Stevens, de él aparecerá  The First Cut Is The Deepest. En otras ocasiones narrará experiencias verídicas como el asesinato de un roadie homosexual que viajaba en el grupo, de ahí saldrá The Killing Of George, piezas de la envergadura de Tonight´s The Night o Foul For You, todas ellas perlas acometidas en la primera parte del Lp. Destacar igualmente el trabajo compositivo de Rod Stewart en 3 de las canciones reseñadas, lo cual no está nada mal.
 En la cara B, en esta ocasión la zona trallera, sólo tenemos una canción compuesta por Stewart: The Balltrap. El rock boogie etílico con mucha sección de metal dando réplica exacta a la voz rasgada del cantante, mucho ritmo quedón y vacilón, bajo percutante: Pretty Flamingo, Big Bayou, The Wild Side Of The Life, salvo la balada Trade- Winds que cierra el Lp con un coro femenino bonito y un saxo enternecedor. Y no hay que dejar de mencionar a colaboradores de la talla de Joe Walsh, Steve Cropper…
 Salvo The Balltrap con claro sonido trapero stoniano, las 3 restantes podría calificarlas de boogie excelente y vientos apretados para rematar un Lp melódicamente conseguido, el que más, de los que lleva publicados Stewart. También añadiría que tras A Night On The Town no volvería a grabar con músicos de sesión y cambiar según las circunstancias, a partir de ahora tendría su propio grupo.



Hot Legs



 La década de los 70.- Es el periodo ideal, el momento justo en el que considero a Rod Stewart una estrella en toda su dimensión. El instante en el que se hace con los mandos claros de su carrera, canaliza esa energía que posee en unos grandes directos, como acabaré por ver en 1983, y se encuentra respaldado por un buen grupo, ahora propio en el estudio al margen de la carretera. Personal talludito, con clara experiencia en esto de la life rock. Desde Bill Peek, guitarrista contrastado, si hasta estuve una década con Chuck Berry, poco hay que decir, Gary Grainger o Carmine Appice.
 A disco por año, en la cumbre en cuanto a popularidad, aún restaba por salir al mercado el bombazo que supuso Blondes Have More Fun – 1978 donde remataría la faena con el single, muy en la onda de la época de mezclar rock con música de discoteca, me refiero claro a Da Ya Think I´m Sexy, la carrera comenzada en los 60 en los grupos que estuvo, pero es en estos 70 donde está la esencia de su arte.
 Siempre le veía en las revistas del gremio, pongamos Vibraciones, envuelto en una manta escocesa, con gorra y todo, hablando en las entrevistas de vino, mujeres, fútbol y rock and roll, una especie de chico terrible gracioso, sobre todo si la música era acertada como se encargaría de realizar en su siguiente Lp, el criticado a la baja, Foot Lose & Fancy Free – 1977, donde desmonta el asunto de cara rápida y otra lenta, ahora mezcla sin  tanta claridad, claro que a estas alturas ya tenía una indiscutible reputación como baladista desgarrado, pero había ofrecido unos cuantos rocks potentes, tal vez no suficientemente potenciados a nivel comercial.
 Entre medias de varios discos, cayó en mis manos años después Sing It Again, Rod – 1973, que enemigo como soy de las recopilaciones o éxitos, se quedó en la estantería junto a sus hermanos del escocés. Contiene varias de las canciones que ya grabó Stewart en solitario pertenecientes a su primera época como solista, se pueden escuchar You Wear It Wells, Maggie May, I´m Losing You y algunas versiones como la clásica de los Stones: Street Fightin´Man o  un tema de la ópera rock Tommy de los Who, Pinball Wizard, que a lo tonto alcanzó el número 1 en Inglaterra. Recomendable si no se tienen varias de las obras aquí reseñadas por Stewart e imprescindible si escasean en sus estantes.



Born Loose




FOOT LOOSE AND FANCY FREE.- Noviembre de 1977.-
 No me andaré con rodeos. Es un gran disco, con una portada clara en la que aparece Stewart con los pelos medio de punta, largos, piercings y mirada franca. La contraportada más cuidada,, carretera solitaria en un paisaje bucólico, perro incluido, y Rod transitando por la misma. Al margen de lo dicho, banda propia, se marca un gran trabajo que alcanzará varios números 1, ventas considerables, le mantienen en el curriculum de los elegidos con acertados temas.
 Cachas calientes ( Hot Legs ) es un señor rock, nada más que para abrir bocas muy en la línea Faces, pero qué quieren, es muy buena. Siguen varios temas con raigambre, el funky bailable You´re Insane, la contundente Born Loose
 Tal vez puede que las baladas no sean tan tremendas como en anteriores trabajos, pero darle unas cuantas escuchas a temas como You´re In My Heart, You Keep Me Hangin´On ( ésta incluida por la influencia de Carmine Appice) . (If Loving You Is Wrong) I Don´t Want To Be Right es un manto envolvente, un susurro que te acaricia con suavidad. No perderá pie en las canciones lentas, siguen siendo una coartada perfecta para escucharlas en la intimidad, You Got A Nerve y I Was Only Joking están es esa línea. Tal vez el acabar la relación sentimental que Rod Stewart mantenía con la Eklund, hizo que la cara B se le reservara para la pose sencilla, tranquila, y un halo de tristeza le invadiera, pero deja un disco curioso y apañadito para seguir competiendo en la gran liga.


Rod Stewart : Voz


Da Ya  Think I´m Sexy


Carretera y manta.-  1977 ya le pillaría en plena gira cuando sale al mercado Foot Loose & Fancy Free, pero tiene suficiente material para agradar a sus seguidores americanos, que es donde se desarrolla todo el evento con escapadas puntuales a Canadá, desde comienzos de octubre a finales de diciembre para un total de 45 conciertos. Buen 
momento para verle in situ y sobre todo comprobar el grado de compenetración con sus nuevos músicos, esta vez metidos no sólo como meros acompañantes, sino participando de tareas, tales tanto en la elaboración de los álbumes, como mostrándolos en directo.
 Tardaría justo un año en sacar su disco que le llevaría a número 1 en todo el mundo, Blondes Have More Fun, le sitúa en un pedestal que jamás volvería a alcanzar. Grabado en los meses primaverales bajo la producción de Tom Dowd, y debido a la enorme demanda, le tendrá casi dos años en la carretera, tour mastodóntico de acuerdo con el status que Rod Stewart tiene en estos momentos. Desde comienzos de otoño de 1978 hasta finales, se le verá por Europa para recorrer al año siguiente Australia, Japón, Canadá y terminar a comienzos del verano de 1979 en Estados Unidos.
 Además, si los sempiternos Stones habían sacado de single Miss You del soberbio Some Girls, con esa armónica del bluesman de Chicago Sugar Blue( al cual por cierto se lo encontró Keith Richard´s tocando en el metro parisino durante las sesiones de grabación de dicho Lp), ¿ por qué no va a sacar con un sonido actualizado, rayando lo comercial descarado ese Da Ya Think I´m Sexy?




Blondes( Have More Fun)



BLONDES HAVE MORE FUN… OR DO THEY? .- Noviembre de 1978 .-
 Definitivamente se compromete en algunas canciones con los ritmos pulsantes, bailables, se mete en el cajón de temas bien trabajados para las pistas de baile sin perder un ápice de calidad. De los 10 cortes que tiene Blondes Have More Fun…, 9 llevaran la firma de Rod Stewart, lo cual supera con creces todo lo anterior publicado por él con su rúbrica. Consigue con Da Ya Think I´m Sexy? Su éxito más clamoroso y el que le acerca a ser escuchado en cualquier parte del Planeta, al margen de su volumen de ventas y conocimiento de su discografía en digamos, los sitios civilizados. ¿Y cómo ha conseguido ese salto, precisamente ahora? Pues con un tema, que no será el único, donde la mezcla de disco y baile se complementan perfectamente, sin dejar de lado los trallazos de rock and roll, las baladitas, y ahora parece un número 1 incuestionable.
 Da Ya Think I´m Sexy? Consigue lo que muy pocas canciones, gusta a todo el mundo que no tienen ni puñetera idea de música, que no diferencia una canción buena, estructurada, de una boñiga caliente. Al hortera de discoteca que hace aspavientos mientras trata de emular al propio Rod cantando, mascullando más bien, el que soy sexy… mientras contornea su cintura y caderas mirando a la chica de turno, mujer, hembra… Dirty Weekend ya es otra cosa, es rock clásico con micro andando por el escenario arengando a las masas, guitarras sucias y riffs escuetos pero certeros. Luego hay temas, que creo podrían haberse quedados descolgados de A Night On The Town, tengo esa ligera impresión de joyitas como Ain´t Love  A Brich, esa mezcla de ternura y aspereza que tanto pie le da a Stewart. Todo envuelto con guitarras acústicas, coritos suaves y violines. Una marcha más con Blondes ( Have More Mun), rock pantanoso. Hay canciones que suenan a Rod Stewart aunque no las sepas identificar, así a la primera escucha en qué Lp están, pero sabes que es suya, porque ha adquirido ese “sonido Stewart”, caso de Standin´in The Shadows Of Love.
 De hecho Blondes Have More Fun tiene mucho de sosegado, se acomada a los medios tempos y baladas, por ahí se pueden citar a The Best Days Of My Life; luego otras me recuerdan, al inicio, al tambor potente de John Bonham (Bonzo) en Is That The Tranks I Get?; claro que aquí el que aporrea los bombos no es manco, Carmine Appice. Atractive Female Wanted, con soberbio saxo tenor a cargo de Tom Scott, y coritos, muchos coritos y vocecitas angelicales sin caer en el empalagamiento. También en esta línea, una de las mejores en las baladas, la melodía sencillita y arreglada, Last Summer, esto lo lleva haciendo una década, así pues la sorpresa sería que no lo desarrollase correctamente.
 Blondes Have More Fun lo sitúa justo en la cresta de la ola, viejo zorro se ha enganchado en el momento justo cuando la denominada fiebre disco estaba en alza, y encima nos coloca unos cuanto temas muy buenos. Ahora comparte podio con el mainstreaming tipo Kansas, Fleetwood Mac, Eagles, Supertramp… que sonaba en emisoras de FM serias y recién creadas a finales de los 70 (hablo de España, claro), junto a radio fórmulas infumables. Rod Stewart está bordeando esa línea, pero este Lp da para que aquellos que no conocían su obra se acerquen a lo publicado anteriormente, ahora mismo es una estrella mediática.


Passion



Nada mitifica tanto como la ausencia.- Tiene una gran banda, sigue saliendo a escena con unos pantalones de domador de circo de barrio, micro en mano, baila y está hecho de oro. Seguir en la senda con su siguiente álbum, no hay que correr, dos años más tarde nos seguirá martilleando con Foolish Behaviour -1980, y encontrado el filón que en el anterior Lp había una canción rompedora con otras buenas, ahora es encontrar La Canción y rellenarlo con otras comparsas, eso es lo que hace Rod Stewart.
 Tiempo para asimilar y por qué no, disfrutar del hecho de estar en la cresta de la ola. Pese a todo Rod Stewart con su grupo se pondrá en marcha en un largo tour a finales de 1980, iniciará el recorrido en Estocolmo,( Suecia), el 11 de octubre, tras los países escandinavos descenderá a Francia, Alemania, Austria, Suiza, Bélgica, Irlanda, Escocia y prácticamente todo diciembre estará en Inglaterra. El siguiente paso será recorrer en la primavera de 1981 las tierras niponas.
 Entre medias del bombazo de Blondes Have More Fun...Or Do They?,siguieron los recopilatorios del inevitable Grandes Éxitos en 1979, Foolish Behaviour - 1980 y hubo que esperar para llevarse algunas rodajas interesantes de su música a sus siguientes trabajos, preludio de su tour que le trajo por fin a España en 1983.-
 Hay que tener en cuenta que ahora Rod Stewart vive en Los Ángeles, que no es un paria cualquiera, reside en una gran mansión riéndose de todos los punks británicos que se acuerdan de él como un burgués vendido, se deja querer por la "handsome people", asiste a fiestas y recepciones según constato en diversos medios musicales, pero a lo que que respecta sólo me interesa su obra, que por el momento se mantiene como un elefante en una cuerda.



Tora, Tora, Tora (Out Whit The Boys)



TONINGHT I´M YOURS.- Noviembre de 1981.- 
 Existe un poco de todo, antes de que llegue el doble en directo. Banda muy buena que soporte al escocés en sus gorgoritos, ayudas varias de renombre, Paulinho Da Costa en la percusión, vientos y armónica a cargo de Jimmy Zavala o el violín de Byron Berline…
 Canciones comerciales o de aquellas que sirven para abrir el tarro. No quizás para los paladares más exquisitos o gourmets más detallistas, pero Young Turks, How Long o Jealous intentan el truco de Da Ya Think I´m Sexy? o Passion. Pero hay rocks agarrados como Tora, Tora, Tora (Out Whit The Boys ) o el impagable Jonny Burnette con un rock –a- billy , Tear It Up. Temas que parecían olvidados, de nuevo reaparece Bob Dylan con Just Like A Woman, claro que en la garganta de Rod Stewart la composición se dota de otro vigor, que para eso me parece se hacen las adaptaciones. No copiar, añadirle algo. Baladitas tiernas pero sin la fuerza de antaño, Sonny o Never Give Up On A Dream.
 Toninght I´m Yours te deja así así, observas con la discografía que tienes de Stewart que ha entrado en el maintream más codicioso, pero que en cada Lp tiene algunas canciones dignas de su nombre, de su trayectoria, que une en una fila cada vez más fina, el llena pistas que es Toninght I´m Yours ( Don´t Hurt Me) con el que abre el trabajo ya te deja un poco tocado. Luego la cosa merece la pena, pero ahora mismo es un elefante al borde del acantilado.



The Great Pretender



Echando cuentas.- Esto empieza a no dar más de sí, la cuerda si se estira un poco se acabará por romper y el chicle hace rato que perdió el sabor de tanto mascar, habrá que buscar una papelera para tirarlo. El comienzo de los 80 nos deja a un Rod Stewart reconocido y reconocible, en el estrellato bien asumido pero carente de la fuerza y de la calidad que le dio la década de los 70 con un buen puñado de Lps, discos digeribles al nivel de lo mejor de lo publicado en este periodo.
 Toca echar cuentas, recoger beneficios, y eso es lo hará cuando lance el doble en directo Absolutely Live – 1982 , grabado a lo largo de los tours que llevó a cabo en los 2 últimos años por Estados Unidos y Europa. Todo de primera: músicos, temas, diseño, portada y detalles que Stewart siempre ha cuidado. En el Lp nos podemos encontrar todo aquello que esperas de un artefacto de este nivel, desde la obertura The Stripper, clásicos en su repertorio: Tonight I´m Yours, contundencia: Hot Legs, Sweet Little Rock´n´Roller, Little Queenie, She Won´t Dance Whit Me. Incluso canciones de tiempos lejanos, pero certeros en el tiempo, Rock My Plimsouls de la época de Jeff Beck Group.
 En definitiva, cerrar una etapa y recoger caja, que para eso no falta nada, desde rockanroll primoroso, hasta baladas que le han hecho famoso: Sailing, I Don´t Want To Talk About It, You´re In My Heart… tampoco falta el Da Ya Think I´m Sexy? Y tener invitados de relumbrón como Tina Turner y Kim Carnes que le ayudan en el Stay Whit Me, clásico de la etapa Faces.
 A partir de mayo de 1983 recorre Europa y en julio aparece por España. Serán 2 conciertos, en San Sebastián y en Madrid, después desde Tel Avic (Israel) emprenderá su tour por Sudáfrica. Cuando lo vi en el campo del Rayo Vallecano, acaba de salir al mercado el último disco de Rod Stewart, Body Wishes, y también el trabajo final con el que me hice y me alejé de nuevas compras.
 Seguiría girando y sacando álbumes cada vez más flojos, alguna canción recomendable, pero la armonía entre calidad/comercialidad la había perdido en la búsqueda constante de nuevos públicos, quizás más treintañeros, más en la onda de la MTV. 




Baby Jane



BODY WISHES .- Julio 1983.-
 Portada de colorines, fondo rojo stewarts en negro y contraportada en viceversa. A estas alturas la jugada queda muy clara, ya es un lo tomas o lo dejas, aun  así Body Wishes es un buen disco de Rod Stewart, pero es el último que llevarse a los colmillos y a los oídos.
 Con la voz entregándose a fondo y las guitarras eléctricas sacudidas, comienza con un bailable Dancin Alone, con coautoría de Stewart como los otros 9 restantes temas. Él, que nunca ha sido un compositor compulsivo, más bien adaptador y se ha dejado acariciar por las canciones que otros componían para él.
 No tardaremos mucho en escuchar el single extraído del Lp, el rompe pistas que es Baby Jean, canción cadenciosa y balanceante que te hace mover los pies como si estuvieses pisando hormigas, con un saxo introductor que te inundará los sentidos, que aparecerá en mitad del tema para sonar con todo su esplendor. Los vientos están muy presentes en este álbum, Move Me tiene el mismo corte de patrón que su antecesora, bien arropada la voz de Stewart con saxo y trompetas para que la fiesta no decaiga y la pista de baile siga llena de ritmo. Body Wishes, canción que da título al disco, es un medio tempo, con la falta de fuelle de las anteriores que sirve para llevarte a la clásica balada, Sweet Surrender, con guitarras fronterizas y un sonido semejante al que sacaban los Eagles. Tema conseguido, su sencillez es su mayor virtud, con coros angelicales y una caricia permanente en tus oídos.
 La cara B no parece querer cambiar de tercio. Temas pegadizos, algo insulsos pero que sirven para aguantar el tipo, así What Am I Gonna ( I´m So In Love Whit You) o Guetto Blaster, éste último con demasiada programación de teclados, sólo están pensados para la pista de baile, sin más. Mantener el Lp en unas coordenadas claras, no molesta, no entusiasma, se come sin masticar bien del todo. Los vientos vuelven a ser protagonistas en Ready Now, la balada insustancial que es Strangers Again, canción que por cierto, parece una continuación de Somebody Special del Lp Foolish Behaviour; y en esta línea relajada y tranquila cierra el álbum con Satisfied, violines y guitarras acústicas para el Rod Stewart más romántico.
Body Wishes es un disco muy particular, si tienes parte de la discografía del escocés, lo mantienes en tu discoteca, jamás empezar por él sí careces de sus trabajos anteriores. De consumo interno, y llevarlo a aquellas fiestas que hablé del principio, se pueden pinchar varios temas para calentar el ambiente y otros para relajarse y arrimarse, ritmo similar en varias canciones, quizás hasta veraniego por aquello de cuando se publicó, luminoso y perezoso a ratos, acompañarlo de un dry Martini a media mañana al borde de la piscina.



Sweet Surrender



Cierre y reflexión.-  Rod Stewart seguirá publicando discos, de todos los colores y para todos los públicos, hasta adaptará versiones de canciones que bailaban sus padres en la cocina del hogar conyugal, según confesión propia, para mí siempre fue un artista versátil en la década de los 70 y digerible en la siguiente. Sólo los discos de sus etapas que considero dignas de su talento y de su garganta, también mantengo la esperanza de que saque algún gran Lp en este siglo como sus coetáneos Eric Burdon ( ´Til Your River Runs Dry – 2013 ) o Tom Jones ( Long Lost Suitcase – 2015); conserva voz, talento y medios tiene, otra cosa es que de sea capaz de llevarlo a cabo. Varios Lps de su etapa aquí comentada, unos 13 discos interesantes en su mayoría, contando el doble en directo Absolutely Live – 1982, y otros 17 desechables desde 1983 – 2015, siempre queda alguna canción claro, poca cosa para tanto ingenio.
 A la excepción añadiría, que siempre enemigo de recopilatorios como soy, esta sería justo la curiosidad de que hay varios que son al menos dignos de mención. Al ya referido en su momento Sing It Again, Rod – 1972, tengo que añadirle las gotas peculiares de Shakers & Ladies – 1976, editado por Hispavox que reúne un buen elenco de canciones de los tiempos de Faces; y sobre todo A Shot Of Rhythm And Blues – 1977, éste publicado por EMI, recoge a un Rod Stewart, como el título indica, en un margen muy bueno de 1965/66 cuando escuchaba y compartía vivencias con el más negro de los sonidos, aquí podemos encontrar piezas del calibre de adaptaciones de Bill Broonzy, Jimmy Reed, Sam Cooke, Willie Dixon. Destacar que quien acompaña a Stewart es Long John Baldry, excelente cantante de blues británico, de hecho hay 6 temas que antes no se habían publicado en la discografía del escocés.
 Tal vez, con todo lo expuesto en estas líneas podamos llegar a la conclusión de que una vez existió Rod Stewart en estado puro y recomendable de escuchar y de paladear en directo, si la ocasión pudiera llevarse a cabo, como sucedió allá en el lejano 1983.



DISCOGRAFIA SELECCIONADA




GASOLINE ALLEY .- 1970

EVERY PICTURE TELLS
A STORY .- 1971

SING IT AGAIN ROD.- 1972
(Recopilatorio)

SMILER .- 1974

ATLANTIC CROSSING .- 1975

A NIGHT ON THE TOWN .- 1976

SHAKERS & LADIES .- 1976
(Recopilatorio)

A SHOT OF RHYTHM AND BLUES .- 1977
(Recopilatorio)


FOOT LOOSE & FANCY FREE .- 1977

BLONDES HAVE MORE FUN...
AS DO THEY...? .-1978

TONIGHT I´M YOURS .- 1981

ABSOLUTELY LIVE .- 1982
DOBLE EN DIRECTO

BODY WISHES .- 1983




                 
                                                               
                                                                                 












  Roderick David Stewart .- 10 de Enero de 1945 .- Londres (Inglaterra ).-

Comentarios

  1. Me quede con ganas de verle en el Calderón en el 83, me había perdido a los Rolling (maldito dinero...) y lo mas parecido en cuanto a espíritu rockero era el escocés. Lastima. Gran cantante y sus discos de los 70 y alguno de los 80 son magníficos.

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    1. Estoy de acuerdo contigo. Su voz era poderosa, mantenía una magnífica banda y un excelente estado de forma. ¡ Como siempre, el maldito dinero...! Bueno, a todos nos quedan un buen puñado de discos para disfrutar del escocés...

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